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Frenada de emergencia – ¿sabes cómo se hace?

Frenada de emergencia – ¿sabes cómo se hace?
diciembre 7, 2017 Oana

La frenada de emergencia es la situación de emergencia, que, dentro de la conducción de un vehículo, más veces nos encontraremos.

El desconocimiento de la técnica adecuada hace que, en muchas ocasiones, incluso con vehículos de última generación, no seamos capaces de solucionar o esquivar. La frenada de emergencia a realizar dependerá de si esta se ha de realizar en línea recta con una posterior esquiva de obstáculo o bien, dentro de una curva para evitar salirnos de la carretera.

Frenada de emergencia

Frenada de emergencia en recta:

En el caso de frenada en recta con esquiva, pisaremos fuertemente el pedal del freno. Para realizar correctamente la frenada es importante llevar la distancia correcta entre nuestro asiento y los pedales.

Si por una incorrecta higiene postural al volante, la pierna quedase recta, lo normal es que no se potencie la máxima capacidad de frenada sobre todo el sistema y por ello, ocasionar un alcance trasero.

Debemos pisar también el embrague, hoy día con los sistemas de freno tan evolucionados que detienen el vehículo en muy corta distancia. Si no pisamos el embrague podremos provocar varios inconvenientes, es decir, al frenar muy fuerte, las revoluciones del motor bajan muy rápido y el vehículo por debajo de 1100 RPM podría acelerarse para evitar calarse. Además, si el motor se cala, nos quedaríamos sin servo-dirección, por lo que, sería muy difícil hacer correcciones de trayectoria durante el final de la frenada.

Frenada de emergencia en curva:

En caso de que la frenada fuese antes y durante la curva (ocasionada por ejemplo por exceso de velocidad), debemos romper con la leyenda urbana, de que “nunca debemos frenar en una curva”. Antiguamente cuando los vehículos no estaban dotados de frenos ABS, u otros sistemas de control de tracción, era altamente aconsejable no pisar el freno, pero hoy día el sistema ABS evita el bloqueo de ruedas y acorta la frenada en asfalto mojado.

La secuencia sería, frenar muy fuerte pisando también el embrague y girar muy poco el volante para intentar aprovechar la anchura total de nuestro carril. En el caso de no venir ningún vehículo de frente, también aprovechar el ancho total de la carretera.

La creencia, sobre si pisamos el embrague o no, la gente piensa que al hacerlo nos quedaríamos sin freno motor y el vehículo alargaría la frenada cuando no es así, ya que, como hemos comentado, los sistemas de freno modernos, que tienen mucha más capacidad de retención, hacen que el vehículo recorra menos metros en una frenada de emergencia.

Frenada de emergencia en lluvia:

La lluvia es el fenómeno meteorológico más frecuente en España de cuantos pueden afectar seriamente a nuestra seguridad al volante. De hecho, cada año se producen más de 3.700 accidentes por lluvia o agua sobre el asfalto. Los vehículos modernos están equipados con eficientes sistemas de frenada, pero ¿sabemos utilizarlos?

En condiciones de baja adherencia, el freno debe usarse con suavidad, salvo que se trate de una emergencia, en cuyo caso dependerá de que el coche lleve o no ABS.

Si tu coche no equipa ABS debes dosificar la presión sobre el pedal y aflojarla si notas que patinan las ruedas, ya que el vehículo tardará más en detenerse y, lo que es peor, se quedará sin dirección.

Si tu vehículo si monta ABS debes pisar el freno a fondo en cualquier circunstancia (en recta, curva, suelo mojado, nieve o hielo, por ejemplo). El coche seguirá conservando cierta capacidad de dirección con el volante.

Y en cualquier caso, dispongas o no de ABS, en una frenada de emergencia debes pisar el embrague al mismo tiempo que el freno. Así evitarás que se cale el coche y eventualmente que la centraliza electrónica acelere automáticamente al interpretar que el motor está a punto de calarse.

Frenada de emergencia en nieve:

Si tenemos que iniciar la marcha del coche sobre la nieve lo mejor es hacerlo de forma suave, en primera marcha o (incluso mejor todavía), en segunda velocidad. Esto se hace para evitar que las ruedas no tiendan a patinar sobre la nieve o el hielo. Si nos vemos obligados a frenar el coche, lo mejor es hacerlo en línea recta, es decir, con el volante recto. De esta forma se evitará que las ruedas estén orientadas hacia los laterales y el coche pierda estabilidad al estar sobre nieve. La opción de frenado en línea recta se aplica también para las curvas. Reduciremos la velocidad, cogeremos un primer tramo de la curva en línea recta mientras frenamos y giraremos lentamente siguiendo la curva.

Fuente: Seguridad-vial.net

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